
En el arroyo de Valdelamadera, situado a 5 kilómetros del núcleo local y que hace de frontera natural entre Arroyomolinos de León y Cala, al ser más largo posee una mayor concentración de molinos de agua, diecisiete en total:
- Molino de la Llave: Este molino era el primero que recogía el agua del arroyo de Valdelamadera y hasta que no la soltara el resto no podía moler. Recogía el agua a través de cavuceras para ser almacenada en la presa pero si no iba a moler la soltaba a través de otras cavuceras que no pasaban por el molino. Recibe el nombre de Molino de la Llave porque era el primero en aprovechar el peso del agua pero en el arroyo de Valdelamadera este hecho es puramente simbólico ya que a lo largo del cauce los molinos se encuentran en diferente margen del barranco lo que imposibilita para que las cavuceras lleguen directamente entre ellos. De este modo hay molinos que vuelven a echar el agua al arroyo para que lo recoja el siguiente, como este mismo.

- Molino de la Virgen: Este molino se encuentra muy cercano a la orilla del arroyo, lo que ha permitido que la cavucera de salida desde el cárcavo se conserve excepcionalmente bien. En los años noventa, el antiguo propietario de la Finca “Los Caldereros” limpió el molino y fue descubriendo en parte la sala de molienda, en la que hay un agujero donde antes estuvo el alfanje.

- Molino de la Molineta : Si miramos el cubo de este molino, podemos observar que en su exterior presenta forma cuadrada y en su parte superior tiene un surco. Este molino situado en la zona denominada como “Cerro de los Molinos” adquiere el nombre de la “Molineta” debido a su reducido tamaño desde el cubo hasta la sala de la molienda. La historia cuenta que perteneció a una molinera que no tuvo más remedio que quedarse a vivir en él, pues tenía un hijo estando soltera.

- Molino de Francisco Molina: Se puede decir que este molino no tiene cavucera de salida desde el cárcavo, aunque éste está a un metro escaso de la rivera. En su sala de molienda tiene una ventana de dimensiones muy pequeñas, y junto a esta sala existe otra que probablemente fuera utilizada como vivienda o almacén de grano. Este molino es uno de los pocos que conservan parte de la maquinaria, entre ellos el alivio de hierro que funcionaba girándose. En el alfanje podemos ver un surco alrededor de la piedra solera en el donde probablemente se encajaran los arreares. Este molino fue construido por Francisco Molina en los años de la post-guerra sobre los restos de otro mucho más arcaico. Se trata de uno de los molinos más grandes y mejor conservados de todo el término municipal.

- Molino de Casildo Hoyo: Este molino se encuentra en el margen izquierdo según se recorre el arroyo de Valdelamadera en dirección al sur por lo que no es posible que el molino anterior de “Francisco Molina” le pasase el agua a través de cavuceras. Por tanto el Molino de “Francisco Molina” debía echar el agua al arroyo de nuevo para que lo recogiese el de “Casildo Hoyo” que tomaría en este tramo la misma función del Molino de la Llave. Si miramos los restos de lo que en su momento fue la sala de molienda podemos deducir que fue bastante grande.

- Molino de Simón Lobo: Hasta hace algunos años este era uno de los molinos que mejor se conservaban debido a que parte de la maquinaria estaba de buen uso. Su antiguo propietario, Simón Lobo fue el último molinero que siguió con su trabajo hasta prácticamente los años 60 (aunque en aquella época ya no molía trigo sino cebada, avena… para el ganado). También hubo un intento de convertirlo en generador eléctrico colocando piezas nuevas de hierro como el parahuso pero los esfuerzos fueron inútiles debido a la poca velocidad que el rodezno cogía. Como particularidad, diremos que su cubo, bien conservado es receptor de dos cítaras, siendo este cubo en el que mejor se aprecia el fondo que acaba en pendiente. El rodezno aún está en su sitio y permite hacer un giro de unos 60º, llegando el parahuso hasta la sala de molienda. Su saetín parece de una época más moderna ya que consiste sólo en un simple tubo.
- Molino de Juan José Martín: Su presa, conservada en parte, presenta dos quebraderos de salida. Este molino está situado únicamente a tres metros del cauce de la rivera. Su cubo es prácticamente lo único que se conserva, y es fácilmente visible ya que está junto al área recreativa La Gitana, situada a unos cinco kilómetros del municipio.

- Molino de Tío José Cala: Este antiguo molino, conocido también como “Del llano de Cala”, se encuentra en el margen izquierdo en dirección sur, no se puede asegurar dónde estaba la presa, auque su cítara tiene un quebraero en el lateral. Ya en lo que antaño fuera la sala de molienda se observa el agujero donde estuvo el alfanje.
- Molino de Calonge: El cubo de este molino, tiene una abertura en un lateral que debió actuar como rebosadero par avisar al molinero cuando el cubo ya estaba lleno. La sala de molienda conserva algunas paredes, y en su interior se pueden encontrar una piedra que parece recién sacada de la cantera, pero sin acabar de tallar.

- Molino de Teme: Junto al anterior molino, encontramos la presa y el comienzo de la cavucera que llega hasta éste, el Molino de Teme, esta cavucera parece continuar hasta el Molino de Román que es el siguiente y que aprovecharía la más antigua. Frente a él, hay un sesmo, un camino entre dos paredes que delimitan dos campos y que es la antigua vía pecuaria que unía Arroyomolinos y Cala. Tan sólo una piedra partida queda como testigo en lo que fue la sala de molienda.

- Molino de Román: Su cubo es el más peculiar, no es vertical sino en pendiente y conserva el jarnal, auque desplazado y el agujero de la llave para el saetín. Si entramos en la sala de molienda, podemos ver en la pared del fondo una piedra con un agujero muy peculiar. El saetín está aún en su sitio y muy bien conservado, e incluso la ranura por la que se introducía la llave desde arriba.
- Molino de Escobar: La presa de este molino se conserva muy bien y además es bastante grande, parece que ha seguido utilizándose para regar las huertas colindantes. Su cubo muestra muy bien la pendiente del fondo, llegando a medir más de 7 metros de profundidad. La sala de molienda conserva aún todas las paderes y el techo, algo que sucede en escasas ocasiones; en su interior encontramos el alfanje y la piedra solera. Tiene un doblao en el que se guardan los arreares, la tolva, la picaera y la llave del saetín. Este molino tiene también una casa anexa que se utilizó como vivienda.

- Molino Gobernado por José: El nombre real de este molino es desconocido, auque actualmente se le conoce por el "Molino Gobernado por José" debido a una inscripción que aparece en su cubo, "José gobernó este molino en el año de 1836", también conserva el agujero donde iría el piporro. De todos los restos de molinos existentes, este es el que presenta el cubo con el borde más perfecto.

- Molino de Berdota: Curiosamente, si observamos esta ruina, pensaríamos que está muy deteriorada, conservando únicamente el cubo y alguna parte de la cavucera, sin embargo este hecho es debido a que no se acabó de construir y nunca llegó a moler.

- Molino de la Umbría del Zapato: Su cavucera que llega hasta la hoy inexistente presa se conserva durante mucho tiempo, y parece ser que existió junto a la sala de molienda una casa, pero de la que no se conserva nada.
- Molino del Risco Santo: De este molino no se tenía constancia en ninguno de los inventarios hechos hasta la fecha al encontrarse tan alejado del núcleo urbano de Arroyomolinos. El dueño del Molino de Parra, que está muy cerca de éste comenta que este molino parece que nunca tuvo sala de la molienda porque no fue acabado. Esta afirmación explica en parte la distribución del cubo que está enmarcado en una edificación cuadrangular que hace esquina hacia el arroyo.

- Molino de Parra: Llegamos con él al último molino encontrado en esta rivera hasta la fecha, sus cavuceras están hechas aprovechando la inclinación del suelo y una pared lateral para contener el agua. En su cubo aún está la ranura en la que se colocaba el piporro que daba aviso para empezar a moler.